viernes, 3 de diciembre de 2010

Solidaridad vecinal I

Esta mañana cuando cogí el coche una amable nota del vecino de la plaza me reprochaba mi falta de solidaridad por ocupar las dos plaza y él tener que aparcar fuera.
Joder, Anele. Tienes que pedirle disculpas, e indicarle los motivos y las razones.

Se puede vivir sin móvil.
Me he dado cuenta cuando al entrar en casa el aparato en cuestión estaba abandonado, ni siquiera metido en su funda.
Quizá me haya llamado alguien. Doce llamadas pérdidas (El progenitor) y una de un hermano (Joder, que mal rollo, eso es que se ha muerto la abuela).
Hermano ¿Qué ha pasado?. Tengo doce llamadas de papá.
Nada, que le ha llamado la policía
¿Qué?
Sí, has aparcado el coche mal.
Sí, bueno, el tío no aparecía en una semana, y ya sabes la mudanza y tal, pero sólo han sido dos días y esta mañana a las diez estaba fuera.
Pues ha llamado a la policía.
¡¡Joder!!.

Y sí, llamó a la policía y estos a su vez a mi ex y este a su vez a mi padre y este a su vez a mi hermano. Y ahora sólo me pregunto con que cara voy a mirar a mi vecino. Con mucha o con cara de fémina pasmada y pena profunda.
A lo mejor diez perdona en la misma frase con pucherillos es suficiente...

Si me lo hacen a mí ¿Qué hubiese hecho?.

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